Las empresas como los seres vivos siguen un ciclo de vida que es más o menos regular en cualquier mercado. Dependiendo del momento de vida en el que se encuentre se requiere de una estrategia específica para hacer que siga viviendo.
Así se distinguen cuatro etapas de vida de los negocios según Grant: Introducción (Surgimiento), Crecimiento, Madurez y Declinación. Cada una de estas etapas tiene una característica especial relacionada con el crecimiento de la demanda y la producción y difusión de conocimiento.
- En la etapa de Introducción se tiene una alta tasa de innovación, se presenta un alto costo de producción y baja calidad. Las empresas en esta etapa dependen de clientes que adoptan rápidamente los productos y soluciones ofrecidas.
- Durante el Crecimiento, se promueve la estandarización, el incremento de volumen y la presencia de competidores que son seguidores.
- La madurez se caracteriza por una saturación del mercado (ambiente), estabilización del crecimiento y la competencia se centra en eficiencias internas y precios bajos.
- En la declinación se presenta pérdida de participación en el mercado por la presencia de sustitutos, nuevos entrantes de bajo costo e innovadores, reaccionar en este punto es costoso y requiere de un gran esfuerzo de la organización para revertir la caída.
La estrategia para evitar caer en el ciclo estándar de vida de las empresas es mantener en un nivel alto de demanda mediante la introducción de cambios estratégicos en los momento en los que se comienza a prever una madurez en los mercados.
El requisito fundamental para que una empresa se adapte a los cambios provenientes del ambiente es que sus directivos reconozcan las fuentes de inercia que los pueden estar llevando al no crecimiento o incluso al declive (Capacidades, Rutinas, Estructuras de poder y percepciones obsoletas) relacionadas con la naturaleza de su negocio y que son prácticas comunes en su día a día. Una vez que se reconocen las ideas rígidas producto del estatus quo, se puede tomar el reto de un cambio estratégico.
La técnica para el cambio estratégico no se enfoca en los resultados per se sino en el proceso mismo y es además una herramienta poderosa para generar nuevas ideas y visiones, traer a la superficie creencias y supuestos, identificar oportunidades y riesgos, generar alternativas y flexibilizar el modo de pensamiento de la organización en su conjunto. La idea no es adaptarse al cambio, sino crear un futuro posible a través del análisis de las posibilidades. La real ventaja estratégica es hacer cambios a tiempo dentro del ciclo de vida de los negocios. Hamel y Prahalad indican que el nuevo “paradigma estratégico” es una participación de la estrategia como un proceso Sistémico y Concertado entre los participantes para redefinir a la empresa y su entorno.
Vivir la madurez en tu negocio o en tu carrera profesional representa oportunidades de crecer mediante la innovación estratégica.. Quieres explorar esas oportunidades? Quantum MPM te acompaña en este camino..
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